A mediados del mes de junio nuestra alumna Ana Murillo Garrido, del ciclo superior de Química y Salud Ambiental, concluyó el programa de tres meses de duración de movilidad Erasmus +, y las prácticas de Formación en Centros de Trabajo relativas a dicho ciclo. La formación se ha realizado en el Laboratory of Hormonal Regulations (LHR) de la Universidad de Praga (República Checa).
Concluida sus prácticas, Ana nos cuenta su experiencia con estas palabras:
Mi experiencia Erasmus en Praga – República Checa
«Vivir una experiencia Erasmus en el extranjero ha sido una de las decisiones más importantes de mi vida. A nivel personal, me ha ayudado a salir de mi zona de confort, ganar confianza en mí misma y enfrentarme sola a nuevas situaciones. A nivel profesional, he tenido la oportunidad de aprender en un entorno real de trabajo y aplicar mis conocimientos en tareas que nunca había realizado.
Durante mi estancia en Praga, he trabajado en el Laboratory of Hormonal Regulations (LHR) de la University of Prague (CAS). Lo que más destaco de mis prácticas es la implicación de mi supervisor, que ha estado siempre pendiente de mi evolución. Su apoyo constante me ha dado seguridad y ha hecho que me sienta valorada dentro del equipo. Gracias a ello, he podido trabajar de forma bastante autónoma y seguir aprendiendo cada día.
Praga es una ciudad con mucho que ofrecer: una arquitectura impresionante, calles limpias y un transporte público que funciona de forma eficiente. Aunque la adaptación al principio fue un reto, he aprendido a desenvolverme en un entorno cultural diferente al mío. Además, la ciudad tiene un ambiente internacional muy enriquecedor, donde he tenido la oportunidad de conocer personas de distintos países y aprender sobre nuevas culturas, algo que ha ampliado aún más mi visión del mundo.
Uno de los mayores logros de esta experiencia ha sido la mejora significativa de mi comunicación en inglés. Desde el primer día he tenido que desenvolverme en este idioma en todos los contextos: en el laboratorio con mis compañeros y supervisor, para entender y elaborar documentación técnica, y también en mi vida diaria. Al principio fue un desafío, pero con el tiempo me he sentido cada vez más cómoda y segura al expresarme tanto oralmente como por escrito. Esta mejora me ha abierto muchas puertas y me ha hecho ganar confianza para desenvolverme en un entorno profesional internacional.
Recomiendo completamente vivir una experiencia Erasmus. Es una oportunidad única para crecer en todos los sentidos: se gana autonomía, se adquieren nuevas competencias profesionales, se mejora considerablemente en el manejo de una lengua extranjera y se vive una etapa de aprendizaje y superación constante. Ha sido una experiencia intensa y enriquecedora que no olvidaré».


